Ultima visita a mi Pueblo
(Mota del Cuervo, Cuenca, La Mancha)
Un
domingo después de la comida, comenté con los hijos: "ya
he cumplido 84 años, he perdido mucha vista, andar me cuesta mucho
trabajo, enseguida de iniciar mi paseo me encuentro agotado, me encuentro
impotente para hacer las cosas que yo estaba acostumbrado, me doy cuenta
que cada día estoy mas débil. Temo que no pasara mucho tiempo
que mi vista diga que ya no ve la pantalla de mi ordenador, cada día
que pasa tengo mas dificultad, no quiero ser pesimista, aun que comprendo
que se van debilitando lentamente como todo yo".
De momento aprovecho para pasear por Internet. Con este medio y un poco de
imaginación recorro el mundo cada día. Muchas veces pienso
que esto se esta acabando y me digo a mi mismo. ?Qué mas
quieres? si ya has pasado de 84 años. "Quizá es verdad lo
de la reencarnación y volveré de nuevo." (Ojalá, así
sea).
Fue por esto que dije a mis hijos si alguno podría
llevarme a las fiestas de mi pueblo. Ya se que todos estarían dispuestos
y que lo harían a gusto de llevar a su padre allí a su lugar
donde vio la luz por primera vez, pero comprendo que ellos también
tienen sus fechas comprometidas, bien por el trabajo o por compromisos
familiares. Mercedes dijo: "Papa yo te acompañaré,
ya que mi trabajo me lo permite y puedo disponer de unos días".
En principio pensábamos ir con su coche, yo le pregunté si funcionaba bien el aire acondicionado. "Sí, pero
cuando funciona el motor tiene que hacer un gran esfuerzo y el coche pierde
velocidad." Por esta causa alquilamos un automóvil mas potente y
mas amplio. Iba muy contento pensando que podría pasear (si no andando,
con el automóvil) por aquellos sitios que de niño tantas
veces había recorrido. Creo que la ultima vez que estuve hace ya
mas de 9 años, iba con mucha ilusión, aunque pensaba que
por ley de la vida este viaje sería el ultimo y quería decirle adiós.
!Qué desilusión mas grande! !ese pueblo
ya no era el mismo! habían cambiado tantas cosas que aun lo reconocido
no se le parecía en nada al que yo dejé hace años. Sí... es verdad que han transcurrido muchos y que todo con el tiempo
ha ido cambiando. Me dio mucha pena que mi casa ya no estaba allí;
ahora hay un edificio mas alto y con mas viviendas, ya no existe aquel
patio en que en verano se estaba tan bien por las noches, ni sus paredes
tienen aquel grosor que en invierno las aislaba del frío y en verano
del calor. Lo que si me dio alegría fue ver la reconstrucción
de sus molinos, por la noche era maravilloso ver todos ellos iluminados, !qué pena que sus aspas no giren!
sería un gran espectáculo.
Salustiano Piqueras
septiembre 1997
|
|